Colombia reportó aproximadamente 3,8 millones de viajeros extranjeros no residentes en los primeros diez meses de 2025. Ese volumen exige operaciones preparadas para picos de demanda.
La oportunidad es clara: escalar sin perder calidad. El reto es hacerlo sin que los costos crezcan al mismo ritmo.
El obstáculo está en procesos manuales y tiempos extensos de respuesta que no se ajustan a un viajero digital.
Más del 74 % de los colombianos utiliza redes sociales y aplicaciones de mensajería para comunicarse. La expectativa de inmediatez es alta.
César López lo advierte: “En un mundo donde más del 74% de los colombianos utiliza redes sociales y aplicaciones de mensajería para comunicarse, integrar soluciones tecnológicas que permitan responder de manera ágil, coherente y empática se vuelve esencial para construir relaciones duraderas con los turistas y sin duda marcará la diferencia para atraer y retener turistas nacionales e internacionales”.
La decisión estratégica es incorporar automatización inteligente con supervisión humana para responder en tiempo real y con trazabilidad.
Los resultados internacionales muestran incrementos de más del 30 % en el uso de canales digitales y reducción significativa de tiempos de respuesta.
Hasta el 50 % de las interacciones pueden resolverse de manera autónoma, lo que facilita escalar en temporadas altas.
La precisión cercana al 90 % en generación de propuestas reduce errores y fortalece la confianza del cliente.
El resultado es una operación que convierte cada punto de contacto en una oportunidad de fidelización y cada cifra en evidencia de crecimiento sostenible.