En mercados emergentes como Colombia, el debate sobre IA industrial adquiere una capa adicional de complejidad. GlobalLogic identifica una oportunidad concreta: el país se encuentra entre los líderes regionales en oferta académica de posgrado en inteligencia artificial, lo que debería traducirse en una ventaja competitiva para la industria.
El obstáculo aparece al llevar ese talento al terreno operativo. Según el análisis del estudio, muchas organizaciones no logran integrar perfiles avanzados en modelos capaces de escalar la IA y generar impacto medible en productividad, eficiencia o sostenibilidad.
Sebastián Bainer, Senior Vice President y Head de Latinoamérica de GlobalLogic, ha señalado que la brecha no está en la formación, sino en la falta de estructuras empresariales que absorban y potencien ese conocimiento dentro de procesos reales de negocio.
La decisión clave para la industria local pasa por modernizar sistemas y abandonar la lógica de parches sobre infraestructuras heredadas. El 49 % de las empresas industriales reconoce que esta integración tecnológica es hoy su principal cuello de botella.
El resultado de no hacerlo es predecible: talento subutilizado, proyectos que no escalan y una pérdida gradual de competitividad frente a mercados que avanzan más rápido en la adopción efectiva de IA.
GlobalLogic plantea que Colombia tiene una ventana clara para convertir su capital humano en resultados medibles, siempre que las empresas alineen inversión, estrategia y operación.
En este contexto, cada sistema modernizado y cada rol de IA correctamente integrado deja de ser un gasto y se convierte en una palanca de crecimiento sostenible.