Hay organizaciones que entienden el cambio cuando ya es inevitable y otras que deciden anticiparse. La CCIFC parece querer jugar en la segunda categoría. Con la llegada de Stephan Lochbühler a la presidencia de su Junta Directiva para el período 2026–2028, la Cámara abre una etapa enfocada en fortalecer su capacidad de adaptación frente a un entorno económico cada vez más exigente.
La decisión ocurre en un momento donde las empresas ya no buscan únicamente representación institucional. También necesitan espacios capaces de conectar oportunidades, abrir conversaciones estratégicas y traducir tendencias globales en acciones concretas. Esa presión está redefiniendo el papel de cámaras y gremios alrededor del mundo, obligándolos a operar con una mentalidad mucho más dinámica.
El perfil de Lochbühler conecta precisamente con esa lógica. Su carrera empresarial en Colombia ha estado marcada por la diversificación y la capacidad de construir negocios en distintos frentes. Desde operaciones ligadas a maquinaria y materias primas hasta inversiones en panadería francesa e industria alimentaria especializada, su recorrido tiene un patrón común: crecimiento basado en detectar nichos con potencial.
Ese movimiento recuerda la forma en que muchas startups evolucionan hoy. No se quedan atrapadas en una sola línea de negocio; prueban, expanden y ajustan. En 2023, por ejemplo, amplió operaciones hacia la producción de panes y hojaldres congelados premium, un segmento que combina eficiencia industrial con valor agregado, en una industria donde la diferenciación cada vez pesa más.
“Estamos en un momento muy interesante para la CCIFC. Este año cumplimos 109 años y contamos con más de 330 afiliados. Es una etapa de consolidación en medio de un entorno económico retador, y para seguir creciendo -y, sobre todo, para que la Cámara sea cada vez más relevante- vamos a trabajar en varios ejes estratégicos, con un enfoque claro en la propuesta de valor para nuestros afiliados, tanto por tamaño de empresa como por sector”, afirmó Stephan Lochbühler, presidente de la Junta Directiva de la CCIFC.
La meta de su administración será impulsar iniciativas y comités alineados con las necesidades reales de las empresas afiliadas. Más que ampliar estructura, la intención parece enfocarse en generar conversaciones útiles y construir valor práctico para el ecosistema empresarial franco-colombiano. En tiempos donde la relevancia institucional se mide por impacto y no por tradición, esa será probablemente la verdadera prueba.