El sistema solar fotovoltaico, con una capacidad instalada de 5,4 MWp —equivalente al consumo anual de energía de más de 4.000 hogares— se posiciona entre los desarrollos de autogeneración industrial más grandes de Colombia.
Con una inversión de $13.800 millones de pesos, Colgas y Ladrillera Santafé pusieron en operación uno de los parques solares más grandes de Cundinamarca, hito que posiciona este desarrollo como referente de autogeneración en la industria colombiana al reducir significativamente las emisiones de CO2, apoyar la transición energética industrial, disminuir los costos energéticos y aportar a la competitividad de la ladrillera más grande de América Latina.
“Con este desarrollo, Colgas reafirma su liderazgo en soluciones energéticas renovables, consolidándose como un actor fundamental en la transformación del sector industrial colombiano hacia energías más eficientes y de menor impacto ambiental. El proyecto representa un hito trascendental que refleja nuestra capacidad técnica, nuestro compromiso con la innovación y nuestra visión para impulsar desarrollos solares de gran escala que aporten al progreso del país”, explicó Didier Builes, presidente de Colgas.
El parque cuenta con una capacidad instalada de 5,4 MWp, equivalente al consumo anual de más de 4.000 hogares. Su generación promedio permite evitar la emisión de 1.330 toneladas de CO₂ cada año, impacto comparable a la siembra de más de 60.000 árboles o al retiro de aproximadamente 290 vehículos de circulación.
“Para Ladrillera Santa Fe este parque solar es un paso más que nos confirma como la ladrillera más sostenible de Colombia y un referente en América Latina. Utilizar fuentes no convencionales de energía renovable nos ayuda a operar reduciendo nuestra huella de carbono. La experiencia de Colgas en el desarrollo de proyectos energéticos y su profesionalismo, fueron decisivos para tener éxito en el objetivo que estábamos buscando”, explicó Juan Fermín Restrepo, gerente general de Ladrillera Santafé.
El parque contribuye a impulsar una manufactura más responsable y resiliente, alineada con los desafíos de sostenibilidad económica y ambiental que enfrenta el país, y se convierte en un referente para la transición energética del sector industrial, favoreciendo la consolidación de un modelo energético más limpio y competitivo.