¿Dejaría que la inteligencia artificial comprara por usted? Así podría cambiar el comercio digital

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El 74 % de los consumidores dispuestos a comprar con agentes de inteligencia artificial les permitiría comparar precios, mientras que el 69 % confiaría en estas herramientas para buscar productos y servicios. Sin embargo, la seguridad de los pagos y el control sobre las compras siguen siendo factores clave para su adopción.

Imagine que necesita comprar unos audífonos. En lugar de visitar varias tiendas en internet, podría pedirle a una herramienta de inteligencia artificial que busque opciones, compare precios, revise las opiniones de otros compradores y encuentre la alternativa que mejor se ajuste a sus necesidades. Incluso podría autorizarla para que realice la compra por usted.

Esta forma de comprar, conocida como comercio agéntico, busca que la inteligencia artificial no solo entregue recomendaciones, sino que también pueda realizar algunas tareas del proceso de compra. Aunque esta posibilidad abre nuevas oportunidades para el comercio digital, también plantea una pregunta: ¿qué tanto estamos dispuestos a delegar nuestras decisiones de compra?

El tema ya despierta interés en América Latina. En Brasil, por ejemplo, el 72 % de los consumidores afirma estar dispuesto a comprar mediante agentes de inteligencia artificial, frente al 39 % registrado en 2025. Así lo señala el Agentic Commerce Report 2026 de Global Payments, un informe que analiza la disposición de las personas a utilizar estas herramientas para buscar, comparar y comprar productos o servicios.

Aunque estos resultados corresponden a Brasil y a una medición global, ofrecen pistas sobre una posible transformación del comercio digital en Colombia, donde los pagos electrónicos siguen ampliando las alternativas para comprar y pagar. El reto será aprovechar las ventajas de la automatización sin que las personas pierdan el control sobre su dinero.

¿Qué tan dispuestos estamos a dejar que la IA compre por nosotros?

Los consumidores parecen más abiertos a delegar algunas tareas que a entregar todo el proceso de compra a la inteligencia artificial. Entre las personas encuestadas a nivel global que están dispuestas a utilizar agentes de IA para comprar, el 74 % permitiría que estas herramientas comparen precios de manera autónoma y el 69 % confiaría en ellas para buscar e investigar productos o servicios.

Sin embargo, la disposición cambia cuando se trata de autorizar una transacción. Solo el 21 % permitiría completar una compra sin intervenir, mientras que el 59 % preferiría aprobar cada pago de forma individual.

La seguridad también es una preocupación importante: el 52 % de los consumidores encuestados la identifica como uno de los principales aspectos que les generan inquietud frente a las compras realizadas mediante inteligencia artificial.

Los resultados muestran que, aunque las personas pueden estar dispuestas a delegar la búsqueda de productos y la comparación de precios, todavía quieren tener la última palabra cuando se trata de gastar su dinero.

«Este tipo de comercio representa una evolución en la manera en que las personas compran y pagan. Para que esta oportunidad se traduzca en una experiencia útil tanto para las personas como para los comercios, será fundamental combinar la practicidad de la automatización con mecanismos claros de seguridad, transparencia y control. La confianza debe acompañar cada etapa de la transacción», afirmó Juan Pablo D’Antiochia, gerente general del negocio Enterprise de Global Payments para América Latina.

¿Qué podría cambiar en Colombia?

En Colombia, las personas cuentan con distintas alternativas para pagar sus compras. El efectivo mantiene su presencia en los establecimientos físicos, mientras que las billeteras digitales y otros medios electrónicos amplían las opciones disponibles para las transacciones cotidianas.

En ese contexto, el comercio agéntico podría representar un nuevo paso en la evolución de las compras por internet. La diferencia está en que los consumidores pasarían de utilizar herramientas digitales para encontrar información a delegarles tareas como comparar opciones, seleccionar productos y, con su autorización, completar una compra.

Para los comercios y las empresas que procesan pagos, este escenario plantea nuevos desafíos: ofrecer experiencias sencillas, proteger la información y garantizar que los usuarios entiendan qué acciones realiza la inteligencia artificial y cuáles requieren su aprobación.

La tecnología puede facilitar las compras, ahorrar tiempo y ayudar a encontrar opciones que se ajusten a las necesidades de cada persona. Sin embargo, su adopción dependerá también de que los consumidores tengan claridad sobre las condiciones de cada transacción y puedan decidir hasta dónde quieren delegar.

Por ahora, la pregunta no es únicamente si la inteligencia artificial podrá comprar por nosotros, sino qué condiciones necesitaremos para confiarle esa tarea sin perder el control de nuestras decisiones.

Consulta el informe completo: Agentic Commerce Report 2026 – Global Payments