A pesar de su relevancia, el Parkinson sigue siendo una condición subdiagnosticada y, en muchos casos, invisibilizada socialmente, lo que dificulta la consolidación de estadísticas plenamente actualizadas y evidencia la necesidad de seguir promoviendo su visibilidad desde lo humano y lo social.
En el marco de la conmemoración del Día Mundial del párkinson, que se celebra el 11 de abril, y tras un primer año marcando un hito como voz visible del párkinson en el país, Patricia Téllez Lombana presenta la evolución de su narrativa con el lanzamiento de su nueva campaña: “A mi ritmo”, una propuesta que trasciende la enfermedad para convertirse en un mensaje de vida, autoconocimiento y transformación femenina.
En 2025, Patricia se posicionó como embajadora y líder femenina con un mensaje contundente dirigido a la sociedad: “No me condenes, no me aísles, no me excluyas.” Un llamado directo a la empatía, la inclusión y la comprensión frente a una condición que aún enfrenta estigmas.
Durante este primer año, su mensaje recorrió distintas regiones del país a través de una gira por Colombia, llegando a ciudades como Bogotá, Medellín, Barranquilla y San Andrés, entre otras, y amplificándose de manera activa en redes sociales y medios de comunicación, logrando posicionar una conversación necesaria sobre el Parkinson desde una mirada más humana.
Siguiendo esta misma línea, la nueva campaña “A mi ritmo” continuará desarrollándose a través de estos canales; sumando además espacios más íntimos y transformadores como círculos de mujeres, donde la experiencia se compartirá desde la conexión, la escucha y el acompañamiento; así como la participación en carreras atléticas en Colombia, Estados Unidos y Europa, y en eventos y foros relacionados con el párkinson y el liderazgo femenino.
Hoy, en este segundo año consecutivo de campaña, su voz evoluciona y, más allá de la visibilización, Patricia propone una mirada más profunda e íntima del proceso. “A mi ritmo” nace desde su experiencia personal y representa una nueva forma de habitar el Parkinson: desde la conciencia, el amor propio y la fe.
“Hoy mi historia ha evolucionado. Vivir con párkinson no solo ha sido enfrentar una enfermedad, ha sido aprender a vivir conmigo misma, a escuchar mi cuerpo, a respetar mis tiempos y a encontrar en cada cambio una oportunidad de transformación”, afirma Patricia.
La campaña pone en el centro una narrativa humana y cercana, donde Patricia se muestra como mujer: libre, consciente y en constante evolución; atravesando etapas, cambios físicos y emocionales, y procesos de redefinición personal como el nido vacío, la autonomía y la relación consigo misma.
“A mi ritmo” no habla de limitación, sino de evolución. Propone entender que cada proceso es único, que el párkinson se manifiesta de manera distinta en cada persona y que lo único verdaderamente cierto es el presente: el hoy, el propio proceso, el propio ritmo.
En este nuevo capítulo, Patricia introduce un concepto profundamente personal: la dopamina espiritual, entendida como esa fuerza interior que nace de la fe, la actitud y la conexión consigo misma, y que se convierte en motor para avanzar, más allá de lo físico o lo clínico.
Asimismo, la campaña hace un llamado a seguir poniendo el párkinson en la agenda pública y social. Hablar de esta condición es fundamental para derribar estigmas, generar mayor comprensión y acompañar desde la empatía. Visibilizarlo no es solo una necesidad médica, es un acto de humanidad que permite reconocer la diversidad de experiencias y dignificar cada proceso.
Con este nuevo enfoque, Patricia busca ampliar la conversación sobre el párkinson, invitando a la sociedad a comprenderlo más allá de lo médico, desde lo humano. Pero, además, su mensaje trasciende la condición y se convierte en una inspiración para otras mujeres que, independientemente de su historia, están viviendo cambios, transiciones o momentos de redefinición.
“Mi historia no es solo de enfermedad, es una historia de evolución. Hoy quiero mostrar que es posible vivir este proceso con amor, fe y conciencia, y que cada mujer puede encontrar su propia forma de avanzar, a su ritmo”, concluye.